Un fósil humano en un yacimiento arqueológico simboliza el cuello de botella poblacional ocurrido hace unos 930.000 años, cuando menos de 1.300 individuos sobrevivieron. (Foto: Instagram)
La historia de la humanidad está repleta de resiliencia y supervivencia, pero una investigación reciente sugiere que hubo un periodo en el que casi desaparecimos por completo. Científicos en China creen haber identificado un suceso catastrófico ocurrido hace alrededor de 930.000 años. Este fenómeno se conoce como cuello de botella poblacional, un momento en el que el número de individuos se redujo drásticamente, situando a la especie al borde de la extinción.
El estudio fue publicado en la revista Science y empleó una técnica innovadora para explorar el pasado remoto. Los investigadores examinaron el ADN de poblaciones actuales para rastrear las líneas genéticas que han sobrevivido a lo largo del tiempo. Los resultados indican que, durante un periodo de aproximadamente 120.000 años, quedaron apenas unos 1.300 humanos en el planeta. Ese pequeño grupo fue responsable de reconstruir la línea evolutiva que hoy suma 8.200 millones de personas.
Para determinar estas cifras, los expertos emplearon un modelo computacional avanzado llamado FitCoal. Sacha Vignieri, editora sénior de investigación en Science, explicó que el método «utiliza un modelo coalescente recién desarrollado para predecir los tamaños de las poblaciones humanas pasadas a partir de más de 3.000 genomas humanos actuales». El análisis incluyó material genético de casi 3.200 individuos procedentes de poblaciones dentro y fuera de África.
El estudio reveló que la reducción poblacional fue de aproximadamente 100.000 individuos hasta apenas 1.000, y esta situación persistió durante un tiempo prolongado. Los investigadores creen que la principal causa de esta crisis fue un cambio climático severo. En aquel periodo, el clima en África se volvió significativamente más frío y seco, lo que pudo dificultar en gran medida la obtención de alimento y refugio.
El doctor Yi-Hsuan Pan, de la Universidad Normal del Este de China y coautor del estudio, afirmó que los hallazgos abren un nuevo campo en la evolución humana al plantear varias cuestiones inéditas. Se preguntó: «¿Dónde vivieron estos individuos? ¿Cómo superaron el cambio climático catastrófico? ¿Y acaso la selección natural durante el cuello de botella afectó su evolución?». Todo ello aún necesita respuesta.
La supervivencia de este reducido grupo durante tanto tiempo sugiere una capacidad de adaptación impresionante. El aislamiento y la presión ambiental pudieron haber moldeado rasgos genéticos que definieron el curso de nuestra especie. No obstante, todavía no se sabe con certeza si las cifras reflejan el total absoluto de humanos vivos o si solamente los genes de esos 1.300 individuos fueron los únicos transmitidos a lo largo de la historia.
El momento del descubrimiento fue impactante para el equipo involucrado. El autor principal, el doctor Wangjie Hu, relató que los primeros indicios de algo interesante surgieron hace unos cinco años. Comentó: «Encontramos las primeras pistas de algo realmente fascinante en el tamaño de la población humana de aquella época, pero el verdadero momento ‘wow’ llegó después de verificar nuestros hallazgos con FitCoal».
Wangjie Hu añadió que el equipo comprendió que había descubierto algo grandioso sobre la historia de la humanidad y que aún queda mucho por revelar. La precisión del modelo FitCoal permitió a los científicos mirar al pasado con una claridad que los métodos anteriores no ofrecían, identificando esta caída poblacional masiva que casi borró a nuestros antepasados del mapa.
Contexto adicional: Los cuellos de botella genéticos son episodios en los que una población se reduce drásticamente, lo que puede provocar pérdida de diversidad genética. Ejemplos previos incluyen el efecto del volcán Toba, hace unos 74.000 años, y otros eventos climáticos extremos. Los modelos coalescentes, como FitCoal, permiten reconstruir la demografía pasada usando variantes genéticas actuales. Estas aproximaciones han revolucionado la paleogenómica al ofrecer estimaciones más precisas de los tamaños poblacionales y las fechas de los eventos clave en nuestra evolución.
La posibilidad de que la población mundial se haya reconstruido a partir de un grupo tan reducido plantea debates sobre la diversidad genética. Si únicamente los genes de esa pequeña comunidad fueron transmitidos, nuestra base biológica es más estrecha de lo que se pensaba anteriormente. Las investigaciones continúan para comprender cómo estos supervivientes lograron mantener viva la línea evolutiva ante condiciones tan adversas durante más de cien milenios.
Esta noticia se publicó originalmente en 111 Next.


