Responder llamadas de números desconocidos es algo que muchos evitan, pero la curiosidad frecuentemente prevalece. El problema es que al otro lado de la línea puede haber un delincuente esperando únicamente una palabra específica para llevar a cabo una estafa financiera o de identidad.
[Enlace patrocinado] Sistema de IA revela cómo gente común está creando ingresos pasivos de forma automática
Uno de los métodos más peligrosos y sencillos usados en la actualidad implica una pregunta directa: “¿Me estás escuchando?”. El objetivo no es iniciar una conversación real, sino inducir a la víctima a responder con un “sí” claro y audible.
[Enlace relacionado] Mujer ganó en los tribunales el derecho a cegar con ácido al hombre que la atacó tras rechazar su petición de matrimonio
Los estafadores emplean herramientas de inteligencia artificial y dispositivos de grabación para capturar esa confirmación positiva. Millones de personas han caído en esquemas que utilizan la voz grabada para autorizar transacciones o acceder a cuentas protegidas por sistemas de reconocimiento vocal.
El mecanismo del golpe del “sí”
Adam Gordon, formador en ITProTV, aclara que todas las estafas telefónicas persiguen dos objetivos principales. “Buscan obtener información sobre usted que pueda usarse para suplantarle mediante robo de identidad y hacer que entregue dinero al estafador”, afirma.
La pregunta “¿me escuchas?” funciona como una trampa conductual. Según Matthew Shirley, director de operaciones de seguridad cibernética en Fortalice, la táctica es aterradora por su simplicidad. “Confían simplemente en el comportamiento humano de contestar una pregunta rápida”, explica Shirley.
Una vez que el criminal obtiene la grabación del “sí”, puede emplearla para hacerse pasar por la víctima en llamadas a bancos o compañías de tarjetas de crédito. En numerosos sistemas de atención automática, la confirmación verbal de una transacción se acepta como firma digital.
Señales de alerta en llamadas sospechosas
Además de la famosa pregunta sobre el audio, existen otros indicios que delatan un intento de fraude. Solicitudes directas de datos bancarios o contraseñas durante una llamada inesperada deben considerarse de inmediato como un intento de estafa.
Otra táctica habitual implica mensajes falsos de servicios de mensajería o correos electrónicos de phishing. Sin embargo, las estafas vía voz se están volviendo más sofisticadas gracias al uso de voces generadas por ordenador que suenan extremadamente naturales y urgentes.
La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos detalla que muchas de estas llamadas insisten en historias sobre préstamos o supuestas deudas pendientes. “Cuando las personas no contestan, quienes llaman dejan mensajes asegurando que el formulario de préstamo imaginario está en espera porque la empresa necesita más información; por favor, devuelva la llamada”, explica el organismo.
Persistencia y presión psicológica
Los delincuentes suelen ser persistentes para desgastar la resistencia de la víctima. Se han registrado casos de personas que reciben entre cinco y veinte llamadas al día, todas de números distintos pero con el mismo guion de urgencia.
Con frecuencia, la voz al otro lado afirma que existe un problema crítico con una cuenta o que un beneficio se perderá si no se confirma de inmediato. Esa presión está diseñada para que el destinatario no tenga tiempo de reflexionar sobre el peligro de revelar su voz o datos personales.
Contexto histórico y técnico
Los fraudes telefónicos existen prácticamente desde los albores de la telefonía. A principios del siglo XX, se detectaron ya timos que simulaban operadoras o reclamaciones de pagos. Con el avance de la tecnología, surgió el “vishing” (phishing por voz), donde el fraude combina ingeniería social con técnicas tecnológicas.
En las últimas décadas, los sistemas de reconocimiento vocal se han utilizado como medida de seguridad. Estos sistemas analizan características biométricas de la voz—como tono, entonación y ritmo—para verificar la identidad del hablante. No obstante, los delincuentes han aprendido a explotar la simplicidad de respuestas afirmativas y, más recientemente, han recurrido a grabaciones y deepfakes de voz para burlar la autenticación.
Medidas de precaución
Especialistas en seguridad recomiendan no pronunciar ninguna palabra si recibe una llamada de un número desconocido que comience con una pregunta sobre si se le escucha. Lo más seguro es colgar inmediatamente y, en caso de dudas, contactar directamente con la entidad oficial mediante un número verificado.
La publicación “Golpe del “Sí”: Cómo los delincuentes usan llamadas telefónicas para el robo de identidad” apareció primero en 111 Next.


