
Columna de humo tras bombardeos en el sur del Líbano (Foto: Instagram)
Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), advirtió que los ataques repetitivos están mermando gravemente la capacidad de los servicios de salud en el sur del Líbano. En una declaración reciente, Tedros Adhanom Ghebreyesus subrayó cómo los bombardeos y enfrentamientos intermitentes ponen en jaque hospitales, centros de salud y el acceso de la población a tratamientos esenciales.
La región del sur del Líbano ha sufrido varias oleadas de violencia en las últimas décadas, especialmente desde el conflicto de 2006 entre Hizbulá y las fuerzas israelíes. Estos episodios de tensión han causado daños estructurales a infraestructuras sanitarias, reduciendo la disponibilidad de camas hospitalarias, equipos médicos y suministros fundamentales como medicamentos y reactivos de laboratorio. En este contexto, el llamado de la OMS cobra especial relevancia para preservar instalaciones que cubren necesidades de salud primarias y de urgencia.
Según la Organización Mundial de la Salud, la continuidad de los servicios sanitarios depende de corredores humanitarios y de la protección efectiva de los profesionales sanitarios. Sin esos canales seguros, el personal de enfermería y los médicos no puede acceder con regularidad a hospitales y centros de atención primaria, lo que retrasa diagnósticos y tratamientos. Tedros Adhanom Ghebreyesus insistió en la importancia de respetar el derecho internacional humanitario y garantizar la seguridad de quienes trabajan en el terreno.
Además de los daños físicos, los ataques reiterados repercuten en la moral del personal sanitario y en la confianza de la población. Pacientes crónicos, mujeres embarazadas y personas mayores resultan especialmente vulnerables ante la falta de atención o el cierre temporal de unidades sanitarias. Expertos de la OMS advierten que la interrupción de servicios puede derivar en brotes de enfermedades prevenibles, complicaciones obstétricas y un aumento de la mortalidad infantil.
Para abordar esta situación, la OMS ha solicitado apoyo de organismos internacionales y de la comunidad humanitaria para reforzar suministros médicos, equipos de diagnóstico por imagen y unidades móviles de atención en zonas remotas. La cooperación internacional y el compromiso de los actores en el terreno son esenciales para proteger los servicios de salud y brindar asistencia a la población afectada en el sur del Líbano.
El llamamiento de Tedros Adhanom Ghebreyesus pone en relieve la necesidad de acción urgente. Mantener operativos los hospitales y centros de salud no solo resulta vital para atender a los heridos de guerra, sino también para garantizar la continuidad de programas de vacunación, atención maternoinfantil y tratamiento de enfermedades crónicas, pilares fundamentales de cualquier sistema sanitario resistente.


