
Autobús de 40 pasajeros cae al río al embarcar en balsa (Foto: Instagram)
Un vehículo que transportaba a 40 pasajeros cayó al río al iniciar el proceso de embarque en una balsa. El incidente se produjo cuando la rampa de acceso se desplazó repentinamente, provocando que el automóvil se deslizara sin control y terminara sumergido en el cauce. Afortunadamente, ningún pasajero resultó gravemente herido, aunque varios sufrieron contusiones leves y se procedió a aplicar los protocolos de asistencia en el lugar.
Tras el accidente, se activaron los equipos de rescate y salvamento fluvial, que emplearon lanchas de apoyo, chalecos salvavidas y cuerdas de seguridad para evacuar a los ocupantes con rapidez. Las embarcaciones de emergencia se aproximaron al punto donde quedó el vehículo, aseguraron la zona y colaboraron en la extracción de las personas afectadas. Posteriormente, los servicios médicos realizaron una primera evaluación de cada pasajero antes de trasladar a algunos de ellos a centros sanitarios por precaución.
Este tipo de siniestros suele estar vinculado a fallos en el mecanismo de sujeción de la rampa y a la falta de coordinación entre el conductor y el personal de cubierta. La maniobra de embarque en una balsa exige una alineación precisa del vehículo con la plataforma flotante y el control del freno de mano. Cualquier desajuste o comunicación imprecisa puede derivar en deslizamientos no deseados, especialmente si la corriente del río ejerce presión sobre la estructura de amarre.
En otras ocasiones, las condiciones meteorológicas adversas, como fuerte oleaje o vientos intensos, han agravado el riesgo de accidentes durante el atraque de ferris y balsas. Para mitigar estas situaciones, las autoridades marítimas y fluviales establecen recomendaciones que incluyen inspecciones periódicas de las rampas, simulacros de emergencia y formación específica de la tripulación. Igualmente, es fundamental que los conductores respeten las indicaciones del personal encargado de la maniobra y no abandonen el vehículo hasta que se haya asegurado la plataforma.
Las balsas, diseñadas para el transporte de personas y vehículos, cuentan con sistemas de amarres, barandillas de protección y dispositivos hidráulicos o mecánicos para elevar y descender la rampa. Sin embargo, el desgaste por el uso continuado y la exposición al agua pueden reducir su fiabilidad si no se llevan a cabo los mantenimientos recomendados. Por ello, las empresas concesionarias tienen la responsabilidad de realizar auditorías de seguridad y corregir de inmediato cualquier anomalía en el equipo.
A raíz del suceso, las autoridades competentes han iniciado una investigación para determinar las causas exactas del desprendimiento de la rampa y valorar posibles sanciones. Mientras tanto, se ha instado a reforzar los controles previos al embarque y a revisar los procedimientos de emergencia. Este caso subraya la importancia de aplicar rigurosamente las normas de seguridad en el transporte fluvial de vehículos y pasajeros, con el fin de evitar riesgos innecesarios.


