
Barriles de crudo rusos listos para su exportación tras la autorización temporal de la OFAC (Foto: Instagram)
El Tesouro dos EUA emitió un documento que permite a determinadas empresas adquirir petróleo ruso durante un plazo de 30 días, marcando la primera excepción de este tipo desde el inicio de la guerra da Ucrânia. Esta medida excepcional se enmarca en la política de sanciones de Estados Unidos, dirigida por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) dependiente del Departamento del Tesoro.
La decisión del Tesouro dos EUA responde a la necesidad de asegurar el suministro energético en mercados selectos sin renunciar completamente a las restricciones impuestas a Rusia tras el estallido de la guerra da Ucrânia en febrero de 2022. Hasta ahora, el régimen de sanciones había vetado de manera estricta cualquier transacción petrolera directa con entidades vinculadas a Moscú. Con este permiso temporal, se busca aliviar tensiones en el mercado global del crudo y evitar desequilibrios económicos que podrían impactar tanto a consumidores como a empresas aliadas.
El procedimiento autorizado exige que las compañías interesadas presenten una solicitud formal ante la OFAC, detallando los volúmenes de crudo a comprar y los destinos previstos. Una vez aceptada la petición, el Tesouro dos EUA concede la licencia por 30 días, plazo tras el cual debe renovarse o finalizarse la operación. Esta supervisión estricta pretende garantizar que los recursos obtenidos por las empresas rusas no se destinen a financiar actividades militares o políticas contrarias a los objetivos de seguridad internacional de Estados Unidos.
Históricamente, el Tesouro dos EUA ha utilizado herramientas financieras como sanciones y embargos para presionar a estados considerados adversarios o para frenar violaciones de derechos humanos. En el caso de la guerra da Ucrânia, esas medidas incluyeron la exclusión de bancos rusos del sistema de pagos Swift, restricciones a exportaciones de tecnología y la congelación de activos de oligarcas próximos al Kremlin. La nueva autorización, aunque limitada, supone un cambio puntual en esta estrategia, reflejando la compleja interdependencia del mercado energético global.
Analistas económicos señalan que la compra de petróleo ruso bajo licencia podría traducirse en un impacto moderado sobre los precios internacionales del crudo, actualmente influenciados por factores como la demanda postpandemia, la producción de la OPEP+ y la transición energética. Para las empresas beneficiarias, esta ventana de 30 días ofrece una oportunidad para diversificar proveedores y mitigar riesgos en la cadena de suministro. No obstante, cualquier ampliación de esta medida dependerá de los resultados sobre el terreno y de la evolución de la guerra da Ucrânia, así como de las negociaciones diplomáticas entre Moscú y Occidente.


