Un repartidor fue despedido tras tapar a un perro callejero congelándose con una manta durante una noche de frío intenso en la ciudad rusa de Cheliábinsk. El caso, que involucra a la cadena de pizzerías Dodo Pizza y a un perro conocido como Dodobonya, generó gran repercusión en redes sociales y llevó a internautas a exigir un boicot a la empresa.
El animal llevaba aproximadamente un año y medio habitando frente a una de las sucursales de la cadena en la ciudad. Empleados y clientes se hacían cargo de cuidarlo, ya que dormía fuera del establecimiento tras el cierre. Durante el invierno más riguroso, cuando las temperaturas llegaban a cerca de −20 °C, los trabajadores solían cubrirlo con mantas para protegerlo del frío. Con el tiempo, Dodobonya llegó a considerarse una especie de mascota no oficial de la pizzería.
La situación cambió con la llegada de una nueva responsable de la unidad, identificada como Yulia, de 32 años. Según relataron varios empleados, ella prohibió expresamente que se alimentase o se cuidase al perro. En un mensaje enviado al grupo interno de trabajadores, advirtió: “Quien cubra a ese perro irá a la calle con él”.
A pesar de esa instrucción, el repartidor Mikhail Savitsky decidió ayudar al animal al verlo tendido en la nieve. En declaraciones al portal local 74RU, relató lo sucedido: “Llegué al trabajo y vi al perro en la nieve. Cogí una manta, lo tapé, entré para recoger el pedido, hice la entrega y, al volver, ya me habían comunicado mi despido y me habían retirado de la reunión de repartidores. Solo había realizado un reparto en ese turno; tardé entre diez y quince minutos”.
Tras la viralización del caso, usuarios de redes sociales mostraron su apoyo a Mikhail y criticaron a la cadena. La empresa, por su parte, afirmó que el despido no tuvo relación con el incidente del perro. En un comunicado, Dodo Pizza explicó que la desvinculación del empleado ya estaba en consideración antes de los hechos: “Incluso antes del incidente con el perro, planeábamos finalizar nuestra relación con el repartidor. No consideramos que el bienestar animal sea motivo para mantener un vínculo laboral”. Además, alegó que la medida respondía a una combinación de incumplimientos documentados en el desempeño profesional: retrasos frecuentes, ausencias injustificadas y violaciones de ética laboral.
Contexto adicional: Cheliábinsk es una ciudad industrial situada al sur de los montes Urales, donde los inviernos son especialmente duros y las temperaturas suelen descender por debajo de −20 °C, alcanzando en ocasiones los −30 °C. En estas condiciones, las autoridades meteorológicas advierten de un aumento de casos de hipotermia en personas y animales sin refugio. Organizaciones de protección animal insisten en la necesidad de establecer albergues temporales, puntos de alimentación comunitaria y campañas de concienciación sobre el refugio de animales durante las heladas.
Dodo Pizza, fundada en 2011 en la región de Siberia, es una cadena internacional de franquicias con presencia en más de 15 países. En los últimos años, la marca ha promovido iniciativas vinculadas a causas sociales, incluida la colaboración con entidades medioambientales y de ayuda humanitaria. No obstante, episodios como el de Cheliábinsk reavivan el debate sobre la responsabilidad social corporativa y el equilibrio entre las políticas internas de una empresa y los gestos de solidaridad que realizan empleados o ciudadanos de forma espontánea.


