
Columnas de humo se elevan sobre Teherán tras bombardeos de EE.UU. (Foto: Instagram)
El Mando Central de EE.UU. ha declarado que sus ataques contra Irán se llevan a cabo las 24 horas del día y que, en intensidad y frecuencia, han superado la ofensiva estadounidense contra Irak en 2003. Según la institución militar, la cadencia de bombardeos y lanzamiento de misiles dirigidos a objetivos iraníes ha mantenido un ritmo continuo durante las últimas jornadas, sin precedentes en su historia reciente.
El Mando Central de EE.UU. (United States Central Command, CENTCOM) es el organismo responsable de planificar y ejecutar operaciones militares en una amplia región que abarca Oriente Medio, Asia central y el sur de Asia. Con sede en Tampa, Florida, este mando coordina fuerzas terrestres, aéreas y navales, supervisa misiones de inteligencia y mantiene alianzas estratégicas con socios regionales. Su área de responsabilidad incluye países como Irak, Irán, Siria, Afganistán y Pakistán.
En cuanto a los ataques a Irán, el mando señala que emplea aviones de combate, drones de vigilancia armados y sistemas de misiles guiados de precisión para golpear infraestructuras militares, depósitos de armas y posiciones de milicias aliadas al régimen de Teherán. Estos bombardeos, efectuados tanto de día como de noche, buscan limitar la capacidad logística y disuadir nuevas agresiones. El despliegue de este estilo de ataques constantes requiere un ciclo continuo de inteligencia, preparación de blancos y reabastecimiento de munición.
La comparación con la ofensiva estadounidense contra Irak en 2003 subraya las diferencias en la escala y duración de las operaciones. En aquel año, la denominada Operación Iraqi Freedom movilizó decenas de miles de soldados, tanques y unidades de apoyo logístico durante varias semanas, con combates intensos y avances terrestres. A pesar de aquel despliegue masivo, el Mando Central de EE.UU. sostiene que el actual ritmo de ataques aéreos y de misiles contra Irán excede, en términos de frecuencia diaria, los bombardeos iniciales de la campaña contra Irak en 2003.
Los analistas militares recuerdan que la guerra de 2003 en Irak marcó un antes y un después en la estrategia de combate combinado, integrando fuerzas terrestres con cobertura aérea extensa. En contraste, la campaña contra Irán se sustenta en tecnología de precisión, guerra electrónica y vigilancia constante, permitiendo impactos selectivos sin necesidad de una intervención terrestre directa. Este enfoque refleja la evolución de la doctrina militar de CENTCOM en las dos últimas décadas, adaptándose a amenazas asimétricas y al uso masivo de redes de defensa antiaérea.


