
Dos dirigentes políticos ante un símbolo nuclear. (Foto: Instagram)
Las delegaciones de los EUA e Irã se citarán en la Suíça este jueves 25/2 con el objetivo de reanudar las negociaciones sobre un posible acuerdo nuclear. Tras varias rondas de diálogos interrumpidos desde la salida de los EUA del pacto de 2015, ambas partes esperan avanzar en puntos clave relacionados con el enriquecimiento de uranio y el levantamiento de sanciones internacionales.
El acuerdo nuclear original, conocido oficialmente como Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC) de 2015, estableció límites estrictos al programa nuclear iraní a cambio de un alivio gradual de sanciones económicas. Con la retirada unilateral de los EUA en 2018 y la imposición de nuevas restricciones, el Irã vio reducida su capacidad de exportar petróleo y acceder al sistema financiero global, lo que desencadenó una escalada de tensiones en la región.
Para retomarlo, las conversaciones previas tuvieron lugar en Viena a lo largo de varios meses, pero los avances fueron lentos debido a desacuerdos sobre cuándo y cómo se levantarían las sanciones, así como las garantías para inspecciones periódicas por parte del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). La próxima reunión en la Suíça servirá de puente entre esas negociaciones anteriores y una posible fase final de redacción de un nuevo texto.
Uno de los principales temas sobre la mesa es el nivel de enriquecimiento de uranio permitido en instalaciones tecnológicas del Irã, así como la conversión de centrífugas avanzadas. A su vez, los representantes de los EUA buscan mecanismos que aseguren el cumplimiento efectivo por parte del Irã, con inspecciones sorpresivas y sanciones automáticas en caso de violaciones. Estos procedimientos técnicos y legales son esenciales para garantizar la transparencia y la confianza mutua.
El resultado de estas negociaciones tendrá repercusiones en la seguridad de Oriente Medio y en los mercados energéticos globales, donde el Irã es uno de los mayores productores de petróleo. Asimismo, un nuevo acuerdo podría reactivar las exportaciones iraníes y aliviar la presión económica interna, mientras que los EUA reforzarían su posición como mediador en temas de no proliferación nuclear. De conseguir un consenso, la Suíça volvería a ser recordada como sede de diálogos diplomáticos cruciales.


