
Tensión en Nueva York: batalla de bolas de nieve deja varios policías heridos (Foto: Instagram)
En Nova York, varios policías resultaron heridos y fueron hospitalizados después de intentar detener una masiva guerra de bolas de nieve que se desató en distintas calles de la ciudad. El incidente, que se produjo durante una intensa borrasca invernal, obligó a las autoridades a intervenir para restablecer el orden y evitar daños mayores tanto a la ciudadanía como a las propiedades públicas y privadas.
La proliferación de esta batalla improvisada de bolas de nieve sorprendió a muchos viandantes y se extendió con rapidez por zonas frecuentadas del centro urbano, donde la acumulación de nieve alcanzó más de 30 centímetros. La situación se volvió incontrolable cuando algunos participantes comenzaron a lanzar puñados de nieve compacta con fuerza, con riesgo de provocar lesiones serias a quienes estuvieran en medio del grupo.
Durante la intervención, varios de los agentes sufrieron contusiones y heridas leves en brazos, hombros y torso, atribuidas al impacto de las bolas de nieve helada. Algunos llegaron a perder el equilibrio sobre las aceras cubiertas de hielo y precisaron asistencia médica inmediata. Tras la evaluación sobre el terreno, los policías heridos fueron trasladados a hospitales cercanos, donde recibieron tratamiento y quedaron en observación por precaución.
Según el código penal del estado de Nueva York, arrojar cualquier objeto contundente contra un agente de la autoridad puede constituir un delito de atentado y conllevar penas de prisión. Más allá de las sanciones, las fuerzas policiales insisten en que estas acciones ponen en peligro tanto a los participantes de la guerra de nieve como a los oficiales, dada la violencia inesperada que pueden alcanzar los bloques helados cuando se arrojan a gran velocidad.
Este tipo de sucesos no es frecuente en ciudades con precipitaciones invernales moderadas, pero cobra importancia cuando se registra nieve abundante que facilita la formación de bolas resistentes. La meteorología explica que la combinación de humedad y temperaturas cercanas a cero grados permiten compactar la nieve en proyectiles potencialmente peligrosos, especialmente en manos de adolescentes o adultos que los lanzan con fuerza.
Frente a estas situaciones, los cuerpos policiales de emergencias siguen protocolos específicos para dispersar grandes concentraciones y evitar altercados mayores. El despliegue contó con unidades de patrulla a pie, comunicación continua con la sala de coordinación y refuerzos de vehículos con ruedas especiales para circular sobre la nieve y el hielo. Aun así, el episodio en Nova York dejó en evidencia los riesgos que conlleva contener actos que, en principio lúdicos, se transforman en prácticas dañinas.


