El Tribunal Popular Supremo de China anunció que quienes sean condenados por delitos sexuales contra menores calificados como de naturaleza “extremadamente nociva” y con “consecuencias extremadamente graves” podrán enfrentarse a la pena de muerte, según un comunicado publicado en su sitio web oficial.
Según la corte, los delitos de violación contra niños y adolescentes constituyen una grave vulneración de los derechos de las víctimas y de los valores sociales. En la nota divulgada, el tribunal declaró: “Los delitos de violación contra menores perjudican seriamente la salud mental y física de las víctimas y violan de forma grave la ética y la moral social. El Tribunal Popular Supremo siempre ha mantenido una postura de tolerancia cero”.
Esta declaración se produce en el contexto de una revisión de las directrices judiciales sobre el enjuiciamiento de este tipo de delitos. La corte subrayó que, en los casos más extremos, la sanción podrá alcanzar el máximo previsto por la legislación china.
De acuerdo con datos oficiales proporcionados por el propio Supremo, entre 2017 y 2019 se juzgaron más de 8.300 procesos relacionados con delitos sexuales contra menores en los tribunales del país.
El tribunal añadió que el aumento en el número de casos registrados se relaciona con una mayor concienciación ciudadana acerca de los derechos infantiles y con el incremento de las denuncias presentadas de forma inmediata ante las autoridades.
El Tribunal Popular Supremo es la instancia judicial suprema en China, encargada de interpretar de forma definitiva la legislación y de supervisar el trabajo de los tribunales de nivel inferior. Funciona como máxima autoridad en la aplicación e interpretación de las leyes y dicta directrices judiciales que deben seguir los juzgados provinciales y locales. Además, su sitio oficial suele publicar actualizaciones normativas y comunicados sobre políticas públicas en materia penal.
La revisión actual de las directrices judiciales persigue endurecer los criterios para tipificar los abusos sexuales de menores como delitos de extrema gravedad. Entre los aspectos que se valoran figuran la edad de la víctima, el grado de violencia empleado, las posibles secuelas físicas y psicológicas y la reincidencia del agresor. Con ello, el tribunal pretende garantizar una respuesta homogénea y proporcional en todo el país.
China es uno de los países que más aplican la pena de muerte a nivel mundial, destinando esta sanción a crímenes considerados especialmente atroces. La decisión del Supremo pone los delitos sexuales contra menores en un nivel equiparable a otros crímenes de extrema violencia. Aunque los tribunales inferiores emiten las sentencias, corresponde al Tribunal Popular Supremo aprobar definitivamente aquellas condenas que impliquen la pena capital, lo que subraya su papel central en el control de este tipo de decisiones.
Al mismo tiempo, en China se han impulsado campañas de sensibilización en medios de comunicación, redes sociales y centros educativos para informar sobre los derechos de la infancia y los mecanismos de denuncia. Estas iniciativas han contribuido a que la población sea más consciente de la magnitud de este tipo de delitos y a que se anime a presentar denuncias con mayor rapidez, lo que explica el incremento de los procesos judiciales registrados en los últimos años.


