
Alta autoridad iraní junto a la bandera nacional durante ejercicios navales en el Golfo (Foto: Instagram)
La Marinha da Guarda Revolucionária do Irã ha anunciado una serie de maniobras navales que se llevarán a cabo simultáneamente con el despliegue de fuerzas de los EUA en el Oriente Médio. Según comunicados oficiales, estos ejercicios se desarrollarán en aguas del Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz durante las próximas semanas. El objetivo declarado de la Marinha da Guarda Revolucionária do Irã es evaluar la capacidad de respuesta ante amenazas externas y reforzar su dominio estratégico en una de las vías marinas más transitadas y sensibles del planeta.
Estas maniobras forman parte de un historial de entrenamientos regulares de la Marina de la Guardia Revolucionaria que, desde su creación en los años ochenta, ha evolucionado desde lanchas rápidas armadas con misiles hasta incluir drones submarinos y superficie. La estructura actual de la Marinha da Guarda Revolucionária do Irã combina unidades costeras, buques ligeros y patrulleras de alta velocidad. Además, emplea sistemas de misiles anti-barco de corto y mediano alcance para disuadir eventuales operaciones de flotas adversarias.
Entre los equipos que se movilizarán figuran lanchas rápidas armadas con misiles Noor y Qadir, buques de desembarco para operaciones anfibias y drones de exploración submarina. También se prevé la participación de baterías costeras de defensa aérea en las islas ocupadas por Irán en el Golfo. Todo ello conforma un entramado técnico diseñado para coordinar ataques relámpago y ejercer presión sobre cualquier navío que intente atravesar el estrecho de Ormuz sin autorización.
Por su parte, los EUA han incrementado sus recursos en la región con el envío de un grupo de combate de portaaviones y escuadrones de bombardeo estratégico. Fuentes militares estadounidenses confirman la llegada de destructores de la clase Arleigh Burke, buques de apoyo logístico y aviones de patrulla marítima P-8 Poseidon, destinados a reforzar la vigilancia y disuadir eventuales acciones hostiles. Este despliegue pretende garantizar la libre circulación de petróleo y mercancías, vital para la economía global.
El escenario en el Oriente Médio se ha complicado en los últimos años por las sanciones internacionales y los enfrentamientos indirectos entre Teherán y Washington. La competencia por el control del estrecho de Ormuz—por donde transita casi el 20 % del petróleo mundial—ha elevado la tensión, y los ejercicios de la Marinha da Guarda Revolucionária do Irã suponen una demostración de fuerza ante los movimientos de la flota de los EUA. Analistas señalan que ambas partes buscan enviar mensajes de disuasión sin llegar al enfrentamiento directo.
Aunque, hasta ahora, no se han registrado incidentes graves, la coincidencia en tiempo y espacio de estas acciones militares aumenta el riesgo de errores de cálculo. La experiencia histórica demuestra que un paso en falso en aguas tan congestionadas puede derivar en choques accidentales. Por ello, organismos internacionales y países vecinos instan a la moderación y al uso de canales diplomáticos para evitar una escalada que podría afectar a la seguridad energética y la estabilidad regional.


