
Intervención del ICE en la que murió el enfermero Alex Pretti (Foto: Instagram)
Alex Pretti, enfermero estadounidense de 37 años, fue abatido a tiros por agentes del ICE el 24 de enero en un incidente que ha suscitado un intenso debate sobre los protocolos de uso de la fuerza en operaciones de control migratorio. El suceso ocurrió durante una intervención rutinaria de la agencia estadounidense, que forma parte del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, y derivó en la muerte de Pretti, cuyos allegados han reclamado una investigación exhaustiva para determinar las circunstancias exactas del tiroteo.
El Cuerpo de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) fue creado en 2003 a raíz de las reformas de seguridad tras los atentados del 11 de septiembre. Su misión principal consiste en hacer cumplir las leyes migratorias y de aduanas, gestionar deportaciones y llevar a cabo investigaciones sobre fraudes relacionados con inmigración y tráfico de mercancías. Con el tiempo, el ICE ha sido objeto de críticas y cuestionamientos por parte de organizaciones de derechos civiles que denuncian prácticas de detención masiva y posibles abusos durante los operativos.
Los protocolos oficiales del ICE establecen que los agentes pueden recurrir a la fuerza letal sólo cuando su vida o la de terceros está en peligro inminente. Estos protocolos incluyen procedimientos de evaluación de riesgo, entrenamiento en desescalada y controles de armas antes de desplegar munición real. Sin embargo, los críticos señalan que, en la práctica, existen facultades discrecionales que pueden dar lugar a disparos antes de agotar otras vías de contención, especialmente en contextos de alta tensión o cuando se persigue a personas que supuestamente no cooperan.
Tras la muerte de Alex Pretti, el Departamento de Seguridad Nacional y la Oficina del Inspector General iniciaron revisiones internas para verificar el cumplimiento de las normas y determinar si hubo exceso de fuerza. Paralelamente, se espera que el FBI participe en la fase investigativa, ya que es habitual que las muertes a manos de agentes federales deriven en indagaciones independientes. La familia de Pretti, representada por abogados especializados en litigios contra el gobierno, podría presentar recursos adicionales para exigir transparencia y acceso a registros de audio, video y comunicaciones de los agentes implicados.
En el ámbito sanitario, diversos colegios de enfermería han expresado su preocupación por la pérdida de Alex Pretti, resaltando su trayectoria profesional y su compromiso con pacientes en situaciones vulnerables. Como profesional de 37 años, Pretti colaboraba en programas de atención primaria en comunidades con alta presencia migratoria, y su fallecimiento ha reavivado el debate sobre hasta qué punto los trabajadores esenciales pueden resultar atrapados en operativos de seguridad que inicialmente no estaban dirigidos contra ellos.
Mientras se desarrollan las investigaciones oficiales, este caso añade presión para revisar las prácticas de seguimiento y rendición de cuentas del ICE. Defensores de reformas migratorias argumentan que, además de sancionar abusos puntuales, es necesario replantear el entrenamiento de los agentes y reforzar mecanismos de supervisión externa. El incidente ocurrido el 24 de enero subraya la urgencia de garantizar que las operaciones de control migratorio se ejecuten con pleno respeto a los derechos humanos y que factores humanos, como la presencia de civiles ajenos al operativo, se consideren antes de emplear armamento letal.


