Para no retrasarse en su primer día de empleo, el estudiante de 20 años Walter Carr caminó durante toda la noche casi 32 kilómetros hasta los suburbios de Birmingham, en el estado de Alabama, Estados Unidos. Su decisión de recorrer esa distancia a pie se debió a que su automóvil sufrió una avería y no pudo arrancar antes del inicio del turno. Este trayecto equivale aproximadamente a 20 millas y atraviesa varias localidades como Homewood y Pelham.
Carr debía presentarse a las 8:00 de la mañana en la vivienda de una clienta de la empresa de mudanzas Bellhops, compañía con sede en Tennessee que presta servicios de embalaje y traslado de enseres en varias ciudades estadounidenses. Durante el recorrido matutino, un agente de policía local se percató de su caminata y, al conocer el motivo, decidió acompañarlo primero a desayunar y después llevarlo en patrulla hasta el domicilio asignado.
La historia cobró gran repercusión gracias a Jenny Lamey, la clienta que esperaba el equipo de Bellhops. Según relató en sus redes sociales, alrededor de las 6:30 de la mañana sonó el timbre de su casa y vio llegar a Walter acompañado del oficial. “Él me dijo que había recogido a este buen chico en Pelham a primera hora. Walter explicó que estaba allí para ayudarme con la mudanza”, señaló Lamey, destacando la determinación del joven.
En su publicación, la clienta describió el esfuerzo: “Caminó toda la noche para salir de Homewood y llegar a Pelham porque necesitaba trabajar. Para quienes no son de la zona, son 20 millas”. Además, añadió que el policía corroboró la veracidad de la historia antes de ofrecerle un café y proseguir la ruta hacia su destino. Esta intervención refleja la solidaridad que, en ocasiones, prestan las fuerzas del orden cuando conocen casos de compromiso laboral.
Durante el turno de mudanza, Carr compartió parte de su pasado: pasó parte de su infancia en Nueva Orleans y, tras el huracán Katrina de 2005, su familia se trasladó a Houston, en Texas, al perder su hogar. Jenny Lamey confesó que se emocionó al enterarse de esta trayectoria: “No puedo describir lo conmovida que me sentí con Walter y su historia. Apenas puedo imaginar esa caminata en solitario en plena noche. Seguro pensó en rendirse muchas veces”.
El relato llegó hasta Luke Marklin, director de Bellhops, quien viajó desde Tennessee hasta Alabama para conocer personalmente a su nuevo empleado. Tras conversar con él y reconocer su dedicación, Marklin le entregó las llaves de su propio vehículo, un Ford Escape de 2014. “Estoy sinceramente impresionado con él. Todo lo que hizo aquel día refleja perfectamente quiénes somos: corazón y coraje”, declaró el directivo. Al recibir el automóvil, Walter no pudo contener las lágrimas.
Actualmente, Carr, que estudia en una universidad de ciencias de la salud, planea graduarse en diciembre y aspira a unirse a los Marines de Estados Unidos antes de especializarse en fisioterapia. En una entrevista con el sitio AL.com, subrayó la importancia de esa primera oportunidad laboral: “Quería demostrar mi compromiso. Dije que llegaría al trabajo de una forma u otra”. Asimismo, envió un mensaje inspirador: “Quiero que la gente sepa que, por difícil que parezca el reto, se puede superar. Nada es imposible”.


