
Agentes de Minneapolis apartados tras la muerte de un enfermero (Foto: Instagram)
Dos agentes de policía fueron puestos en licencia administrativa tras su implicación en la muerte de un enfermero estadounidense ocurrida en Minneapolis. Según fuentes oficiales, esta decisión se tomó como medida cautelar mientras se lleva a cabo la investigación interna del Departamento de Policía de Minneapolis. La situación ha generado un intenso debate sobre los protocolos de actuación de los cuerpos de seguridad en la ciudad de Minneapolis.
El incidente que terminó con la muerte de un enfermero estadounidense en Minneapolis se produjo durante una intervención rutinaria. Aunque todavía no se han revelado detalles concretos sobre el desarrollo de los hechos, el Departamento de Policía de Minneapolis confirmó que ambos agentes involucrados fueron apartados de sus funciones operativas para facilitar las pesquisas. Esta medida busca garantizar la imparcialidad del procedimiento investigativo y proteger la integridad de todas las partes implicadas.
La licencia administrativa, muy habitual en los cuerpos policiales de Estados Unidos, consiste en la suspensión temporal de las funciones activas del agente mientras se evalúa su conducta en un incidente concreto. Durante este período, los efectivos suelen seguir percibiendo su salario íntegro y tienen prohibido portar arma de servicio o realizar patrullas. En Minneapolis, este protocolo se aplica como parte del convenio laboral entre el departamento y los sindicatos policiales, además de responder a estándares de transparencia frente a la opinión pública.
Históricamente, la figura de la licencia administrativa ha sido criticada por grupos de derechos civiles en Estados Unidos. En Minneapolis, una ciudad marcada por tensiones entre la comunidad y la policía, este mecanismo ha sido clave para abordar con mayor escrutinio casos de uso excesivo de la fuerza. La concesión de la licencia no implica culpabilidad ni inocencia; es, sobre todo, un paso preliminar para evaluar responsabilidades y recopilar pruebas sin presiones externas.
El Departamento de Policía de Minneapolis ha designado a una unidad interna de asuntos civiles para supervisar la investigación. Este equipo recopilará declaraciones de testigos, grabaciones de cámaras corporales y cualquier prueba física relacionada con el caso. Mientras tanto, los dos agentes suspendidos seguirán bajo custodia administrativa y quedarán sujetos a revisiones periódicas de sus superiores. Además, se contempla la participación de un auditor independiente para reforzar la objetividad del análisis.
La noticia de la muerte de un enfermero estadounidense ha reavivado el debate sobre las relaciones entre el personal sanitario y los cuerpos de seguridad. Los profesionales de enfermería, cuya labor es esencial para el sistema sanitario, pueden enfrentarse a situaciones de riesgo cuando las intervenciones policiales se tornan conflictivas. En Minneapolis, la comunidad médica y los sindicatos de enfermería han exigido claridad y celeridad en la investigación para evitar escenarios similares.
Por su parte, las autoridades municipales de Minneapolis han subrayado la necesidad de seguir los procedimientos legales establecidos. Mientras se determinan las causas exactas del fallecimiento del enfermero estadounidense, la licencia administrativa de los agentes involucrados permanece vigente. El resultado de esta investigación podría derivar en sanciones disciplinarias o en la reapertura del caso ante la fiscalía local, en función de las pruebas recabadas.


