Daljinder Kaur, de 72 años, se ha convertido en una de las madres primerizas de mayor edad del mundo al dar a luz a su primer hijo, Armaan, tras someterse a un tratamiento de fertilización in vitro (FIV) en un hospital del estado de Haryana, al norte de la India. Casada con Mohinder Singh Gill desde hace más de 45 años, la pareja convivió durante décadas con dificultades para concebir y sólo decidió recurrir a la medicina reproductiva tras varias décadas de intentos fallidos.
Antes de alcanzar el éxito en su gestación, Daljinder pasó por dos ciclos de FIV que no resultaron en embarazo. La tercera transferencia de embriones, iniciada cuando ella contaba ya con 70 años, se llevó a cabo bajo un estricto protocolo médico que incluyó evaluaciones cardiovasculares y hormonales frecuentes, ecografías de alta resolución y seguimiento multidisciplinar. Estos procedimientos tienen como objetivo minimizar los riesgos asociados a la edad avanzada, como la preeclampsia, la diabetes gestacional o posibles complicaciones placentarias.
La gestación de Armaan fue considerada especialmente delicada debido a la edad materna de Daljinder. Por ello, un equipo compuesto por ginecólogos, obstetras, cardiólogos y nutricionistas monitorizó de forma continuada su estado de salud y el desarrollo fetal. Los controles incluyeron pruebas bioquímicas para valorar la función renal y hepática, chequeos cardiológicos y dietas específicas para asegurar un aporte nutricional óptimo. A lo largo de los nueve meses de embarazo, la madre siguió un plan de ejercicios suaves supervisados y sesiones de fisioterapia para fortalecer la musculatura pélvica y reducir el riesgo de complicaciones durante el parto.
El bebé, que pesó al nacer aproximadamente 3,9 kilos, se mostró en buenas condiciones y sin problemas respiratorios o circulatorios graves, según los médicos responsables. Su llegada al mundo fue considerada un hito en la reproducción asistida, no solo por la edad de la madre, sino también por la complejidad del caso y los cuidados especializados requeridos. Mohinder Singh Gill acompañó todos los pasos del proceso, desde la extracción de ovocitos hasta el alumbramiento, prestándole apoyo psicológico y emocional.
La fecundación in vitro, desarrollada en la década de 1970 y popularizada tras el nacimiento de Louise Brown en 1978, ha permitido a millones de parejas superar la infertilidad. Sin embargo, los embarazos en mujeres mayores de 50 años siguen siendo excepcionales y están sujetos a múltiples restricciones legales y éticas en distintos países. En la India, la regulación sobre maternidad tardía y tratamientos de reproducción asistida es menos restrictiva que en algunos estados europeos o en Estados Unidos, donde la Administración del presidente Donald Trump ha impulsado debates sobre límites de edad y criterios de selección de pacientes para procedimientos de FIV.
Casos como el de Daljinder reabren el debate sobre hasta dónde es apropiado llevar a cabo tratamientos de fertilidad en mujeres con un perfil de riesgo elevado. Organizaciones médicas internacionales recomiendan establecer protocolos claros basados en la salud general de la paciente, más allá de la edad cronológica, y subrayan la importancia de un consentimiento informado exhaustivo que contemple tanto los beneficios como las posibles complicaciones maternas y neonatales.


