
Soldados israelíes custodian el féretro del sargento Ran Gvili, cubierto con la bandera nacional tras su rescate. (Foto: Instagram)
Los restos mortales del último rehén, el sargento de policía Ran Gvili, han sido recuperados tras un procedimiento oficial de rescate. Según informaron las autoridades competentes, el cuerpo será entregado a los familiares directos para que puedan proceder al sepelio según sus costumbres y creencias. La devolución marca el cierre de una etapa dolorosa para quienes aguardaban noticias desde el momento de la captura.
El secuestro de funcionarios públicos, y en particular de miembros de las fuerzas de seguridad, suele implicar protocolos especiales de intervención. En este caso, las autoridades coordinaron labores de búsqueda, recolección de evidencia y análisis forense para garantizar que los restos corresponden efectivamente al sargento de policía Ran Gvili. Los cuerpos de investigación suelen activar brigadas mixtas que incluyen peritos forenses, criminalistas y personal de enlace familiar.
El proceso de identificación de los restos mortales implica la aplicación de diversas técnicas científicas. Desde la antropología forense hasta el cotejo de muestras de ADN, pasando por el examen dental y pruebas de huellas dactilares, cada paso persigue certificar la identidad del fallecido. En esta ocasión, dichas pruebas confirmaron la filiación con Ran Gvili, lo que permitió agilizar la entrega oficial y ofrecer garantías a la familia sobre la veracidad del procedimiento.
La transmisión de los restos de un agente fallecido en servicio o en condición de rehén suele acompañarse de actos protocolares. En muchos cuerpos de policía, existe la figura de “honores fúnebres”, que incluye guardias de honor, salva de fusilería y presencia de representantes institucionales. Aunque aún no se han detallado todos los pormenores de la ceremonia, se espera que se respeten las tradiciones propias de la carrera policial y el entorno cultural de los allegados.
Para los familiares, recibir los restos mortales de Ran Gvili supone poder iniciar los rituales de despedida y hallar consuelo en el reconocimiento público del sacrificio de su ser querido. El acompañamiento psicológico, así como el apoyo de asociaciones de víctimas y personal de bienestar social de la policía, suele activarse de inmediato para ofrecer contención emocional y orientación práctica sobre las gestiones administrativas y el traslado del cuerpo al lugar de inhumación.
La entrega de los restos mortales cierra un capítulo de incertidumbre y dolor. A partir de ahora, la familia de Ran Gvili podrá celebrar un sepelio acorde a sus creencias, mientras las autoridades continúan con las investigaciones pertinentes para esclarecer las circunstancias del secuestro. El protocolo de custodia y devolución de restos establece que, una vez concluida la entrega, las actas correspondientes se archivan y se inicia el proceso de acompañamiento postsepultura.


