
Agentes de ICE posan con un vehículo en Minnesota durante un congreso de seguridad. (Foto: Instagram)
Durante el mes de enero, las acciones del Serviço de Imigração dos EUA (ICE) en el estado de Minnesota resultaron en la muerte de dos ciudadanos norteamericanos. Estas intervenciones tuvieron lugar en diferentes localidades del estado y han generado un debate sobre los protocolos de actuación y la transparencia informativa de la agencia federal. Según los informes oficiales, las autoridades de ICE llevaron a cabo patrullajes y redadas con el objetivo de detener a presuntos indocumentados, pero los operativos terminaron en incidentes fatales.
En la primera semana de enero, agentes del Serviço de Imigração dos EUA (ICE) realizaron una inspección en un barrio residencial del área metropolitana de Minneapolis. Allí, se produjo un enfrentamiento con un hombre que, según testigos, no presentaba documentos de residencia irregular. Tras una presunta resistencia, el individuo falleció en el lugar. Posteriormente, la oficina regional de ICE emitió un comunicado en el que reiteró su compromiso con el cumplimiento de la ley, aunque definió la actuación como “letal y necesaria” para contener una supuesta amenaza.
Una semana después, en la ciudad de Saint Paul, la misma entidad federal ejecutó otra redada que culminó con el fallecimiento de un segundo ciudadano. Las autoridades locales afirmaron que el detenido se identificó como ciudadano de Estados Unidos y que no se le permitió contactar con un abogado antes del desenlace mortal. Familias de las víctimas han denunciado falta de protocolos claros y han exigido la intervención del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para investigar lo ocurrido.
Las operaciones del Serviço de Imigração dos EUA (ICE) ahora están bajo escrutinio tanto a nivel estatal como federal. Legisladores de Minnesota han presentado solicitudes de comparecencia para que los responsables de ICE en la región expliquen los criterios usados para detener a personas y las medidas de verificación de ciudadanía. Organizaciones de derechos civiles consideran que estos sucesos podrían violar garantías constitucionales, particularmente la Cuarta Enmienda que protege contra registros e incautaciones irrazonables, así como el debido proceso.
Históricamente, ICE ha dirigido miles de operativos anuales en diversas regiones fronterizas y del interior de Estados Unidos. Su creación en 2003, como parte de la reorganización tras los atentados del 11 de septiembre, buscaba centralizar funciones de inmigración y aduanas. No obstante, críticas recurrentes apuntan a un uso excesivo de la fuerza y a procedimientos que dejan a los detenidos vulnerables a abusos. En Minnesota, estos dos casos letales de enero se suman a otros incidentes reportados en años anteriores, aunque con menor repercusión mediática.
Diversas voces coinciden en la necesidad de una revisión integral de los protocolos de ICE, así como un mayor control civil y transparencia. Propuestas legislativas en el Congreso de Estados Unidos plantean establecer límites más estrictos a la actuación de la agencia, incluyendo la obligación de grabar en vídeo todos los operativos y la exigencia de informar a las autoridades locales cuando se prevean detenciones de residentes. Mientras tanto, las familias de las dos personas muertas siguen reclamando justicia y explicaciones que, hasta la fecha, no han sido plenamente satisfactórias.


