
Líderes refuerzan diálogo y cooperación ante la crisis venezolana (Foto: Instagram)
En la llamada telefónica realizada este lunes 26 de enero, los líderes también trataron la situación en Venezuela. Durante la conversación, se hizo hincapié en la evolución del panorama político y social de ese país, que atraviesa una prolongada crisis humanitaria y económica. Tras el intercambio de puntos de vista, los líderes coincidieron en la necesidad de mantener abierto el canal de diálogo y la cooperación regional para abordar los retos que plantea la coyuntura venezolana.
Las conversaciones entre jefes de Estado o de Gobierno por vía telefónica forman parte de la diplomacia moderna, en la que la inmediatez y la discreción permiten dar seguimiento a asuntos urgentes sin esperar a foros multilaterales. En este caso, los líderes recurrieron a esta fórmula para actualizarse sobre la situación en Venezuela, una nación cuyo contexto interno y su impacto en países vecinos han sido motivo de atención internacional desde hace varios años.
Desde mediados de la década de 2010, Venezuela ha registrado un marcado deterioro económico, caracterizado por una importante caída de la producción de crudo —su principal fuente de ingresos— y episodios recurrentes de hiperinflación. Este escenario, unido a restricciones en la provisión de servicios básicos y a limitaciones en el acceso a divisas, ha desencadenado un éxodo masivo de ciudadanos venezolanos, transformándose en uno de los movimientos migratorios más grandes de la región.
La crisis en Venezuela ha suscitado diversas respuestas en la comunidad internacional. Organismos como la Organización de los Estados Americanos y la ONU han emitido pronunciamientos, mientras que numerosos países han aplicado medidas diplomáticas y sanciones económicas con el objetivo de presionar por reformas políticas. A su vez, varias instituciones humanitarias han desplegado programas de asistencia para atender a los desplazados que han cruzado fronteras en busca de protección y recursos básicos.
En la conversación de este 26 de enero, los líderes también repasaron iniciativas de apoyo humanitario y vías de mediación para facilitar el regreso al diálogo nacional en Venezuela. Entre otros puntos, analizaron mecanismos de verificación de entrega de ayuda, el fortalecimiento del rol de organizaciones no gubernamentales y la posible coordinación con donantes internacionales para garantizar el acceso a bienes esenciales.
Este nuevo intercambio subraya la relevancia de continuar promoviendo espacios de cooperación multilaterales y bilaterales. Los líderes coincidieron en que la situación en Venezuela no sólo incide en la estabilidad interna de ese país, sino que condiciona la dinámica regional en áreas como seguridad, migración y desarrollo económico. La llamada del lunes 26 de enero confirma el compromiso de mantener una agenda constante y dar seguimiento a los acuerdos que puedan contribuir a aliviar la compleja realidad venezolana.


