
Un portavoz frente a un atril oficial durante una comparecencia pública (Foto: Instagram)
En varias localidades de Minnesota se han registrado protestas masivas contra el Servicio de Inmigración de Estados Unidos (ICE) tras conocerse la muerte de Renee Good a manos de un agente federal. Los manifestantes, procedentes de distintos puntos del estado, se congregaron frente a dependencias gubernamentales y en espacios públicos para exigir responsabilidad y respuestas sobre las circunstancias que rodearon el fallecimiento. La movilización refleja la indignación de amplios sectores de la sociedad ante el uso de la fuerza por parte de las autoridades federales y reclama una investigación independiente.
El ICE, creado en 2003 a raíz de la aprobación de la Ley de Seguridad Nacional, es el organismo encargado de supervisar las operaciones migratorias y de aduanas en el territorio estadounidense. A lo largo de los años, ha sido objeto de críticas por parte de colectivos de derechos humanos, organizaciones civiles y partidos políticos de diversas tendencias, que señalan prácticas de detención y deportación con criterios opacos. La reciente muerte de Renee Good ha vuelto a situar al ICE en el centro del debate público por su protocolo de actuación y despliegue de agentes armados.
Durante las concentraciones en Minnesota, los participantes portaron pancartas con lemas como “Justicia para Renee Good” y “Alto a la impunidad de ICE”. Grupos de inmigrantes, defensores legales y representantes de ONG locales tomaron la palabra para recordar casos previos en los que se cuestionó la proporcionalidad de las intervenciones federales. Asimismo, se han convocado jornadas de diálogo ciudadano para compartir testimonios de personas afectadas por redadas y detenciones migratorias, al tiempo que se plantea la necesidad de reformar el sistema de control fronterizo y migratorio.
Minnesota, con una población diversa que incluye comunidades procedentes de México, Centroamérica y varios países del Este, mantiene una tradición de movilización social en defensa de los derechos de los inmigrantes. En los últimos años, el estado ha aprobado políticas de protección para indocumentados y ha establecido redes de apoyo legal y social. Sin embargo, muchos activistas consideran que dichas medidas resultan insuficientes frente al poder de los organismos federales, como ICE, y reclaman una coordinación más estrecha entre las autoridades estatales y locales para limitar las detenciones arbitrarias.
Los manifestantes exigen claridad sobre las circunstancias que rodearon el operativo en el que murió Renee Good y piden que los responsables rindan cuentas ante la justicia. Al mismo tiempo, reclaman la implementación de protocolos de uso de la fuerza más estrictos y la creación de mecanismos de supervisión ciudadana sobre las actividades del ICE. A la espera de que las autoridades federales ofrezcan un balance oficial de los hechos, los movimientos sociales de Minnesota anuncian nuevas concentraciones y debates públicos con el fin de mantener viva la presión y lograr reformas que garanticen el respeto a los derechos humanos.


