
María Corina Machado en la ceremonia del Nobel de la Paz en Oslo (Foto: Instagram)
La diputada venezolana María Corina Machado ha asegurado recientemente que decidió dedicar la honraria que recibió al expresidente de Estados Unidos, Donald Trump. En sus declaraciones, Machado destacó la trayectoria política de Trump y subrayó su visión para políticas de seguridad y fronteras. Según afirmó, consideró que la figura de Trump encarnaba un mensaje de fortaleza y determinación ante los retos globales, por lo que quiso hacerle un reconocimiento público al entregarle simbólicamente la distinción.
Pocas horas después de esas palabras, el Comité Noruego del Nobel emitió un comunicado en el que reiteró que cualquier galardón otorgado por ese organismo es estrictamente personal e intransferible. La carta oficial, suscrita por varios miembros del comité, recordaba que las reglas del premio establecen con claridad que no puede cederse, donarse ni endosarse a terceros. Asimismo, se apuntó que el laureado no dispone de facultad alguna para modificar el carácter individual del reconocimiento.
El galardón en cuestión forma parte de una de las más antiguas tradiciones de la Fundación Nobel, establecida tras las últimas voluntades de Alfred Nobel en 1895. Desde entonces, cada premio ha sido concebido para resaltar aportaciones individuales o colectivas en ámbitos como la paz, la literatura, la física, la química, la medicina y las ciencias económicas. No obstante, el reglamento subraya que sólo recae en los individuos o instituciones nominados oficialmente, y no admite cesiones parciales o totales, tal como recordó el Comité Nobel.
María Corina Machado, conocida por su labor como líder opositora en Venezuela y por su trayectoria parlamentaria en la Asamblea Nacional, recibió la distinción en un acto celebrado en Oslo. Durante la ceremonia, dedicó unas palabras al público asistente y, en un gesto posterior, manifestó su intención de consagrar ese premio “a la figura de Donald Trump”. El anuncio generó de inmediato polémica, pues varios analistas legales y mediáticos recordaron que la normativa del Nobel no contempla la posibilidad de redirección de la honraria.
En los antecedentes del Nobel de la Paz existe alguna referencia a dedicaciones simbólicas: galardonados en el pasado han detallado en discursos alusiones a personajes, causas o movimientos sociales, pero nunca han transferido materialmente la insignia, el diploma o la recompensa económica a terceros. El Comité Nobel insistió en que los laureados pueden dedicar sus palabras a quien deseen, pero el premio permanece en manos del galardonado. Con esta aclaración, se cierra el debate sobre una práctica que, de llevarse a cabo, carecería de validez conforme a las normas establecidas por la Fundación Nobel.


