Una tragedia sacudió el municipio de Prudentópolis, en la región Centro-Sur de Paraná, cuando un bebé de ocho meses murió tras un tiroteo en la madrugada del sábado 27, según informó la Policía Militar (PM) y medios locales.
De acuerdo con las autoridades, la defunción del bebé no estuvo relacionada con una herida de bala. La Policía Militar explicó que la niña no presentaba impactos de arma de fuego y que su fallecimiento se produjo mientras la madre intentaba huir para ponerse a salvo de los disparos.
Según versiones preliminares, al percatarse del peligro, la mujer se dirigió con su hija en brazos hacia una zona de bosque cercana. Para evitar que el llanto alertara a los atacantes y agravara la situación, la madre cubrió la boca de la bebé, lo que provocó una asfixia accidental.
El ataque ocurrió horas después de que la propia víctima hubiera registrado un boletín de ocurrencia la noche anterior, denunciando amenazas del sospechoso. A pesar de la patrulla policial en la zona, el agresor regresó armado a la vivienda donde se encontraban familiares y comenzó a disparar.
El presunto autor de los disparos sigue prófugo y la Policía Civil ha iniciado una investigación para esclarecer las circunstancias del ataque y la muerte de la menor, con apoyo de peritajes oficiales y testimonios de testigos.


