
Equipos de emergencia trabajan ante el bar afectado en Crans-Montana tras la explosión de Año Nuevo. (Foto: Instagram)
Las autoridades de Suiza descartan el atentado tras la explosión ocurrida en la madrugada del Año Nuevo en el resort de Crans-Montana, que ha dejado al menos 40 muertos y más de un centenar de heridos. La fiscal general Béatrice Pilloud confirmó que “un incendio es la hipótesis más probable” y anunció la apertura de una investigación.
El suceso se produjo alrededor de la 1:30 hora local en un bar frecuentado por turistas. No hubo una detonación clásica, sino una rápida propagación de las llamas, según Stéphane Ganzer, consejero de Estado para Seguridad, Instituciones y Deporte. La policía regional, la gendarmería y los bomberos respondieron al aviso, mientras que hospitales de Sion, Lausana, Ginebra y Zúrich activaron sus unidades de urgencias y atención a grandes quemados. En total se movilizaron 150 profesionales sanitarios, diez helicópteros y 40 ambulancias.
Se trabaja en la identificación de cuerpos para devolverlos a sus familias, mientras el barrio permanece acordonado. Entre los heridos hay al menos dos ciudadanos franceses, confirmó el Ministerio de Exteriores de Francia.
Testigos apuntan a que una bengala de cava encendida pudo prender el techo durante un espectáculo de fuegos artificiales. Víctimas y amigos se reúnen en un centro de convenciones habilitado para atención psicológica y búsqueda de desaparecidos, mientras las autoridades han habilitado una línea telefónica para informar a las familias.


