El presidente argentino, Javier Milei, insinuó que su país podría dejar el Mercosur si se presenta la oportunidad de firmar un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos, especialmente bajo una posible presidencia de Donald Trump. Según Milei, el bloque regional solo ha servido para beneficiar a la industria brasileña a expensas de Argentina.
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Un guiño a Trump y un desafío al Mercosur
Durante su discurso en la apertura del Congreso, Milei reiteró que el Mercosur, fundado en 1991 e integrado por Brasil, Paraguay, Uruguay, Argentina y, recientemente, Bolivia, no ha cumplido su propósito original de fomentar el desarrollo equitativo entre los países miembros. En su opinión, un tratado comercial con EE.UU. representaría una “oportunidad histórica” para la economía argentina.
La propuesta de Milei no es nueva. En enero, durante su participación en el Foro Económico Mundial en Davos, ya había sugerido que Argentina podría negociar de manera independiente con Estados Unidos. Sin embargo, el Mercosur tiene una política de negociación conjunta con otros bloques y países, lo que complica la viabilidad de la propuesta del mandatario argentino.
Lula defiende el Mercosur en respuesta a Milei
Horas antes del discurso de Milei, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva enfatizó la importancia del Mercosur y la necesidad de fortalecer los lazos regionales. Desde Uruguay, donde asistió a la toma de posesión del presidente Yamandú Orsi, Lula subrayó que “independientemente de quién gobierne, los Estados deben mantener relaciones sólidas”.
El brasileño también destacó el acuerdo comercial alcanzado entre el Mercosur y la Unión Europea en diciembre, que, tras 25 años de negociaciones, aún espera su ratificación. Según Lula, en un mundo cada vez más dividido en bloques comerciales, pertenecer a un grupo sólido es una ventaja estratégica.
Política de “motosierra” y polémicas en Argentina
Además de su postura sobre el Mercosur, Milei reafirmó su compromiso con su política de austeridad extrema, a la que denomina la “motosierra”, prometiendo continuar con los recortes de gastos públicos “hasta que el Estado sea prácticamente inexistente en el largo plazo”.
Sin embargo, su popularidad ha sufrido un revés debido al escándalo del “criptogate”. El colapso de una criptomoneda promovida por Milei en febrero provocó millonarias pérdidas y está siendo investigado tanto en Argentina como en EE.UU. La revista Forbes incluso lo calificó como “el mayor fraude cripto de la historia”.
El presidente argentino también generó controversia esta semana al nombrar dos jueces para la Corte Suprema mediante un decreto, lo que ha sido criticado como una maniobra antidemocrática.


